El mantenimiento de puertas automáticas es esencial para el buen funcionamiento de las mismas. Aunque hay tareas para las que vas a necesitar a especialistas, otras las puedes asumir tú.
¿Por qué es importante el mantenimiento de puertas automáticas?
Cuidar nuestras puertas de apertura automática nos reporta beneficios en materia de seguridad, eficiencia y durabilidad.
Seguridad
Una puerta automática que no tiene el debido mantenimiento puede llegar a fallar y causar un accidente. Una forma sencilla de evitar atrapamientos o golpes es revisar periódicamente los sensores, los sistemas de cierre y todos los mecanismos de seguridad de la puerta.
Además, una puerta automática que ha pasado por un buen mantenimiento es menos vulnerable a intromisiones ilegítimas.
Eficiencia operativa
Las puertas automáticas que tienen un buen mantenimiento abren y cierran de forma más fluida, lo que nos garantiza una experiencia más cómoda a los usuarios.
Por otro lado, el mantenimiento regular permite identificar problemas menores antes de que se conviertan en grandes fallos. Esto nos evita reparaciones costosas o que requieran el cambio completo del sistema.
Longevidad
El mantenimiento de puertas automáticas es esencial para asegurar la vida útil de estos aparatos. Es una forma de proteger nuestra inversión y asegurar que el equipo funcionará en óptimas condiciones durante más tiempo.
Tareas de mantenimiento de puertas automáticas que puedes hacer tú
Hay una serie de labores que puedes llevar a cabo de manera rápida y sencilla:
Inspección visual
- Revisión de componentes. De forma regular, revisa los componentes visibles como rieles, rodillos, sensores y gomas de sellado. Si detectas cualquier signo de desgaste o daño, ponte en contacto con especialistas.
- Observación del funcionamiento. Presta atención al movimiento de apertura y cierre. Si no se desarrolla con suavidad, o hay ruidos inusuales, puede ser síntoma de que algo va mal.
Limpieza
- Sensores y fotocélulas. Si estos componentes tienen suciedad podrían no hacer bien su trabajo. Para evitar problemas, límpialos periódicamente con un paño suave ligeramente humedecido y sécalos después.
- Rieles y rodillos. Elimina el polvo y la suciedad que se acumula en ellos con ayuda de un cepillo suave.
- Paneles de la puerta. Retira la suciedad con un paño húmedo y detergente suave, así mantienes una apariencia cuidada de la entrada a casa y, a la vez, evitas que la suciedad pueda afectar al funcionamiento.
Lubricación
- Rodillos y bisagras. El lubricante facilita un buen funcionamiento de estos componentes y evita que se produzcan ruidos al abrir o cerrar la puerta. Utiliza únicamente los productos recomendados por el fabricante, y abstente de usar aquellos que pueden atraer el polvo o la suciedad.
- Partes móviles. De forma regular, aplica lubricación en las partes móviles de la puerta como los rieles o las cadenas.
Verificar los sensores de seguridad
- Pruebas de funcionamiento. De vez en cuando haz algunas pruebas para comprobar que los sensores de seguridad están funcionando bien. Puedes hacerlo colocando algún objeto delante del sensor y verificando que la puerta se detiene y se abre de forma automática al detectar su presencia. Si las pruebas no son satisfactorias, contacta inmediatamente con el servicio técnico, porque este es un problema grave de seguridad.
Ajustes menores
- Ajuste de los rieles. Revisa que estén bien alineados y ajústalos si es necesario, porque un desajuste puede causar problemas en el movimiento de la puerta.
- Revisión de tornillos. Supervisa que los tornillos y otras piezas de sujeción estén bien ajustados. Si hay algún elemento suelto procede a su ajuste.
Monitorización del ruido
- Ruidos inusuales. En el mantenimiento de puertas automáticas es esencial prestar atención al sonido. En caso de ruidos o crujidos inusuales, haz una revisión más a fondo de los elementos que hemos señalado y, si no detectas el fallo, contacta con el servicio técnico.
Verificación del respaldo de energía
- Comprobación de la batería. Algunas puertas automáticas tienen un sistema de respaldo de energía. Si es tu caso, revisa periódicamente que la batería está en buen estado y tiene energía.
Mantenimiento de puertas automáticas que debe hacer un profesional
Además de las tareas de limpieza y supervisión que hemos visto, hay otras labores de mantenimiento más técnicas que debes dejar en manos de especialistas:
- Inspección y prueba completa del sistema. Esto implica revisar los componentes eléctricos, probar los sensores y los sistemas de control.
- Lubricación detallada. Aplicar productos específicos en los componentes móviles y comprobar que en el mantenimiento doméstico se están usando lubricantes adecuados.
- Ajustes y alineaciones. Verificación de rieles, guías, cadenas y correas para su posterior ajuste o alineado si se detecta alguna incidencia.
- Verificación y reemplazo de componentes desgastados.
- Pruebas de seguridad.
La frecuencia del mantenimiento profesional depende del tipo de puerta. En puertas automáticas utilizadas en entornos con un alto tránsito se hacen dos revisiones al año, una cada seis meses. En el caso de puertas de uso doméstico, basta con hacer una revisión profesional al año.
El mantenimiento de las puertas automáticas es esencial para un funcionamiento seguro y eficiente de las mismas. Además de las tareas que debes hacer tú mismo, no te olvides de contar con asistencia profesional. En Prat ponemos a tu disposición nuestro servicio técnico para mantenimiento y reparación de puertas automáticas.
